Archivo para marzo, 2012

Reseña caso de los afganos del criador muerto DF

Posted in Uncategorized on marzo 28, 2012 by MundoPatitasAC

Hace una semana aproximadamente, un fétido olor proveniente de una vivienda ubicada en la delegación Venustiano Carranza, alerto a vecinos quienes de inmediato dieron aviso a las autoridades. Cuando la PGJ ingresó a la humilde vivienda de una vecindad de la Col. El Coyol, encontraron en el suelo el cadáver de quien en vida se hiciera llamar René García García, de 64 años de edad, veterinario de profesión, cuyo cuerpo en franco estado de descomposición manifestaba incluso ya, fauna cadavérica (gusanos), indicio de que llevaba muerto al menos 7 días. El doctor vivía solamente acompañado de sus 19 perros que tenía como ¿mascotas?, los cuales según una nota periodística, habían devorado cabeza y manos al occiso. Como parte de procedimiento judicial, los perros (en su mayoría de raza afgano), fueron trasladados a un antirrábico de la demarcación.

Familiarizados con este tipo de situaciones y asumiendo la posibilidad de que el fallecido doctor no tuviera más familia (solo así se justificaba que nadie le hubiera echado de menos tantos días), Mundo Patitas A.C. se dio a la tarea ubicar el paradero de los 19 perros, para verificar el estado de salud y condiciones generales, encontrándolos en el antirrábico Luis Pasteur de Aragón, por cierto, recientemente remodelado.

Al ingresar, notamos que los perros habían sido distribuidos de 3 en 3 pequeños corrales; lucían aparentemente sanos aunque algo anoréxicos y descuidados; mostraban un perfil dócil y amigable en primera instancia y nada de agresividad; en los más jóvenes incluso, se notaba algo de temeridad y desconfianza al contacto humano. Mojados de pies a cabeza, titiritaban de frio “abrazados” en el rincón más lejano de la jaula; y es que justo en ese momento se llevaba a cabo el aseo diario de las jaulas, a manguerazo limpio (y en esos lugares se acostumbra a asearlas con agua fría y con los perros dentro). Sus miradas reflejaban miedo y desconsuelo.

Conforme a derecho solicitamos ante dicho centro antirrábico su custodia, pero nos fue denegada, puesto que los animales estaban sujetos a una averiguación previa judicial. Acudimos entonces a la agencia del Ministerio Publico con la intención de conocer Su status legal, y en su caso, rescatarlos para promoverlos en adopción, pero únicamente se nos concedieron en resguardo temporal, mientras se desahogaba la diligencia, y en el entendido que debían estar disponibles en caso de que la autoridad o algún familiar del occiso les requiriera. Aceptamos.

Con la discrecionalidad que se requiere ante estos casos para no afectar la investigación en curso, comenzamos a planear la logística para su traslado a nuestro santuario, y se convocó acopio de croquetas para alimentarles; pero nuestra moderación fue malinterpretada, dando paso a una campaña de desinformación, originada por un grupo de veterinarios “colegas y amigos del occiso” quienes “acongojados por la pérdida su amigo criador, y preocupados por el futuro de los perros”, generaron una serie de especulaciones y suspicacias mal intencionadas, que culminaron en desprestigios, calumnias y agresiones, amén de la satanización de los inocentes afganos.

Leyenda Urbana

Existe una creencia popular de que un perro que ha probado carne humana, se vuelve un riesgo, pues se cree se hace más fiero, y es capaz de atacar a las personas cuando tenga de nuevo hambre.

La errada creencia de que un perro que come carne humana está más predispuesto que otro a atacar a personas, es solo una leyenda más que hay en torno a los animales. Varios especialistas consultados han coincidido en que se trata de una solemne tontería. Un perro puede comer carne humana cuando no hay otra cosa que comer, pero no por ello se hacen ni más fieros ni más violentos.

Pero aun y cuando la autoridad competente, ni siquiera había determinado “la culpabilidad” de estos canes, ya en las redes sociales habían sido juzgados, sentenciados y etiquetados por la “Santa Inquisición Animalera” como “asesinos come hombres”, y se corría la siguiente ALERTA ante St “peligrosidad e inadaptabilidad”:

“ALERTA: Esta “sociedad protectora está dando en adopción perros Afganos, pero lo que no están informando al público es del peligro potencial de estos animalitos, nuestro amigo el MVZ René García murió lamentablemente, y los animales se comieron el cadáver, ¿Quién se va a hacer responsable si atacan a un niño o un anciano? Está bien proteger a los animales, pero no al tal grado de fanatismo. Esta protectora está ofreciendo a los perros en adopción, pero ellos ya probaron la carne humana, ya se tiene que consultar un especialista en comportamiento para que determine si son aptos para adopción o no”.

…Y es que sin importar cuán altruista o desinteresada pueda ser una causa, siempre surgirán detractores o inconformes, quienes desde la comodidad de un sofá, realicen estúpidas acciones que solo van en detrimento de nuestros hermanos de tierra.

Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario

Hoy ha quedado determinado que la causa de la muerte del criador se debió a un infarto, y con ello afortunadamente, se elimina la etiqueta de “perros asesinos”; aunque aún queda por determinar si los animales (me refiero a los perros y no a los gusanos) ingirieron o no carne humana. Pero aun y cuando lo hubieran hecho, estaríamos hablando de una mera cuestión de un instinto de supervivencia.

Sin duda, la noticia es impactante, aunque nada rara. Si el hombre hubiera muerto en mitad el campo, se lo habrían comido otros animales salvajes y nadie se habría rasgado las vestiduras. Los perros carecen de raciocinio y actúan por instinto… y con hambre habrían comido lo que fuera. Cuando un cadáver, sea de la especie que sea, comienza a descomponerse, esa carne solo puede ser percibida como alimento para unos animales que llevaban varios días esperando alimento, sin obtenerlo. Incluso, en situaciones extremas, cualquier animal (humano y no humano) haría lo mismo, y para muestra, ahí tienen la tragedia sucedida en los Andes.

Aquí nadie pedía más derechos para los animales que para el finado, pero tampoco es justo que los perros carguen con toda la culpa… Pero lo que sí es una vergüenza es que ni familiares, ni amigos, ni colegas, se percataran de la prolongada ausencia del finado criador, quien de no ser por la compañía leal e incondicional de unos perros, muriera en la más completa soledad.

Finalmente, el hijo del difunto se presentó ante la autoridad a reclamar a los animales. Nunca sabremos si su repentino interés haya sido producto de esta malintencionada campaña, o si sencillamente fue persuadido por “amigos y colegas” de Su padre, para continuar con el cruel y lucrativo negocio de la crianza de traspatio.

Pero como quiera que haya sido, eran sus perros y por ley le pertenecen. Al preguntarle a René hijo qué haría con los perros, aseguró que serian “repartidos entre su familia y otros llevados a un rancho”. Ahora sabemos que mintió.

Poco nos duró a nosotros el consuelo de ver cómo los perros reconocían a René hijo cuando entró al antirrábico por ellos, y le hacían fiestas… Poco les duró el gusto a Ellos, pues René decidió dárselos a la “protectora independiente” que tanto se empeñaba en acompañarle a todos lados, quien ha hecho del dominio público que ella se quedó con los 17 perros (pero qué raro… eran 19). ¿Tendrá relación con el afgano recientemente encontrado vagando?. Todo esta confuso. Recientemente nos contacto un tal Rafael Gutiérrez, estudiante de la FEST CUAUTITLAN, pidiéndonos alimento para los 8 afganos que él se quedo (¿?)

Pero volviendo al tema, cabe puntualizar que los perros jamás salieron del antirrábico, hasta este pasado viernes que se le entregaron al hijo del occiso, quien después de realizar el pago correspondiente ante esa instancia por concepto de liberación, los subió a un par de camionetas, y partieron hacia un futuro incierto.

Y subrayo lo del pago, porque el recuento de los daños del “fuego amigo” en las redes sociales, no había concluido, y nos dirigían el siguiente mensaje:

“No se hagan los buenos del cuento, si ustedes le cobraron 2,000 a René hijo, ustedes no son protectores, lucran con la gente y los animales”

Historia desgastante sin duda, pero también de grandes enseñanzas… de ahí la importancia de compartirla.

Una vez más, queda demostrado que Mundo Patitas A.C., no solo se preocupa, sino que se ocupa de proveer bienestar a quienes no pueden defenderse solos. No es la primera vez que liberamos animales injustamente llevados al antirrábico, ni la primera vez que nos hacemos cargo de los animales de un criador. Nuestra capacidad para responder de manera rápida y eficaz ante casos de injusticia, queda nuevamente de manifiesto.

Reiteramos que nuestro ÚNICO compromiso son los animales, y por Ellos y para Ellos, seguiremos trabajando para mitigar o eliminar su sufrimiento; aun y cuando nuestros refugios permanentemente estén al tope… aun y cuando los fuertes gastos que conlleva trasladar, alojar, y mantener a tantos animales que diariamente son víctimas de la estupidez y de la apatía humana, nos rebasen… Ruego a Dios que el estigma de “come hombres” no persiga a estos afganos, porque Ellos tienen derecho a la vida. Es más, tienen derecho a una vida digna.

A René hijo y a su hermana, les reiteramos nuestro más sentido pésame. Lamentamos que, dentro del dolor que deban estar atravesando por la irremediable perdida de su señor padre, no hayamos podido contribuir al menos en aliviar su pesada carga emocional, con el cuidado de estos perros. Nuestro cariño y agradecimiento a todas las personas que conocen, apoyan y confían en nuestra labor.

A la Santa Inquisición Animalera, le ruego encarecidamente que, si no ayudan no estorben, independientemente de que nos reservamos el derecho de actuar legalmente contra quien o quienes resulten responsables por acoso, vejación y daño moral.

Mundo Patitas, A.C., es una Asociación Protectora de Animales a favor de la vida y sin ánimos de lucro. Norma Huerta Zarate. Presidente Fundador de Mundo Patitas, A.C. Twitter: @mundopatitas Facebook: mundopatitasorg http://www.mundopatitas.org.mx

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Artìculo: LAS CORRIDAS DE TOROS por Eduardo Lamazón

Posted in Uncategorized on marzo 28, 2012 by MundoPatitasAC

Articulo original en ingles, mas abajo.

LAS CORRIDAS DE TOROS
Por Eduardo Lamazón

No me gustan las corridas de toros. Siempre sufre y muere el único ser vivo hermoso, inteligente y noble que hay en la plaza.

El toreo sobrevive como una de las prácticas más crueles que hayan creado los hombres para divertirse.

Correr toros para entretenerse, torturarlos, matarlos, sólo puede ser alimento de espíritus paupérrimos, devastados. Es más fácil explicar el porqué de una guerra que la presencia de público en las gradas de la plaza celebrando el dolor y el asesinato.

Es un crimen con todas las agravantes para quienes sostenemos que el animal no humano es sólo otra especie hija de la naturaleza, y que el animal humano ni es superior ni tiene derechos morales defendibles para arrancarle la vida sólo porque puede hacerlo. De hecho no puede hacerlo desde el comportamiento de un ser civilizado, porque el ser civilizado se conduce como se lo dictan su educación y deberes para con los demás y para con el universo que lo contiene, y no usa la potencialidad “poder” como sinónimo de aptitud para la barbarie. Puedo matar un niño. No lo hago por formación, no porque me amenacen con la cárcel.

Nada ha cambiado para esta humanidad bárbara que hace veinte siglos asistía al circo romano y hoy va a las corridas de toros. Cuando el hombre es silvestre se divierte con inmoralidades y las justifica: “la raza de lidia es criada para la muerte en la plaza”, o “no sobreviviría la raza si no fuera por las corridas”. ¡Pues que se extinga! ¡Qué carambas le importa al toro torturado asegurarse de tener hijos, nietos o compadres!

Nadie lo ha dicho mejor que la médica y bióloga española Nuria Querol: “Los antiespecistas consideramos que no es aceptable la discriminación arbitraria de otros animales por el mero hecho de pertenecer a una especie distinta a la nuestra ya que la relevancia moral no viene determinada por la inteligencia, sexo, raza, religión, edad, la habilidad para hacer macramé o cocinar magdalenas sino por la capacidad para experimentar placer y dolor.

Los toreros gozan de la impunidad que les da la descomposición de sociedades en permanente agonía, conducidas por ígnaros o sicópatas, y no me digan que exagero, o múestrenme en la geografía del poder dónde hay un estadista, que no encuentro ninguno.

Las reuniones taurinas son alegría para unos pocos insensibles al dolor animal y son angustiado sufrimiento para muchos seres piadosos y pensantes que quedan en el mundo. Lástima que los más, los mejores, los incruentos, deban asistir impotentes al cataclismo de vesania, de barbarie, de estulticia.

Cada quien se divierte como puede, en consonancia con su grado de formación y sus estados de conciencia. El Mochaorejas nunca estuvo en Bellas Artes. Imagínese lo que separa a alguien que goza con María Callas cantando Fidelio de otro que se regodea con la masacre de un ser sintiente en la plaza umbría. En España, en México, en Francia, en Perú, al crimen algunos le llaman tradición, a pesar de estar documentado que el 80, 85 % de la población de los propios países taurinos rechaza la torpe fiesta. Las autoridades son siempre sordas y mudas. ¿Qué otra cosa que el negocio infame que hay detrás podría explicarlo?

Hace poco tiempo la ciudad de Granollers, cercana a Barcelona, se declaró “amiga de los animales” y prohibió las corridas de toros, tras lo cual el alcalde del lugar, Josep Mayoral, recibió un alud de críticas por el anuncio. ¿De quiénes podían provenir tales críticas? ¿De seres humanos elevados, sensibles, educados, capaces de rechazar el dolor y la barbarie, de respetar todas las formas de vida y de condolerse con los seres más débiles? Seguramente no.

A los que defendemos a los animales nos llaman locos, porque a quién diablos le puede importar el sufrimiento de un toro. A mí al revés, me es incomprensible la microscópica pequeñez de las mentes de esos forajidos que persiguen a un animal indefenso, provocando en los observadores más que asombro por su ignorancia, miedo, por recordarnos de lo que son capaces.

Cientos de especies desaparecen cada día de la faz de la tierra, y a los que respetamos a los animales y a la naturaleza nos llaman locos. ¡Locos ellos!, ¡locos los crueles!, ¡locos los depredadores!.. El derecho que les asiste es ninguno. Son enemigos de la convivencia. La tolerancia que reclaman es la que podría desear un violador para someter a sus víctimas sin ser perseguido. Son fatuos, desalmados, sanguinarios.

Y los que llevan a sus hijos de siete, de ocho años, a ver desangrarse un toro hasta morir, rodeado de la burlona carcajada cínica de la masa acéfala… ¿tendrán cara para esperar mañana que sean hombres morigerados, de buenos sentimientos, buenos hijos, solidarios, comedidos?

La mucha o poca esperanza de redención para el mundo reside en los buenos hombres, los de corazones cultivados y magnánimos.. Los que cambian siempre la muerte por la vida, la destrucción por la creación, los que participan de la humanidad sin servirse de ella.

Es necesario no sentir el dolor ajeno como ajeno. Hay que sentir el dolor ajeno como propio, como fórmula para vivir en un mundo mejor. ¿Es tan difícil de entender? Eticamente son aceptables todas las actividades humanas que no dañan a un tercero, aunque sea un animal.

No hay palabra más triste que la palabra torero.

Bullfighting
By Eduardo Lamazón*

I have always found bullfighting to be a revolting spectacle. There is always the same finale: in the loosing side magnificent, intelligent and noble specimens die an infamous death after a savage and inhuman exhibition of cruelty. Yet, in the winning side, the bullfighters survive immersed in a sea of bloody glory, only boasting to the world that mankind has not yet ridden itself of the barbarous instincts prevailing in medieval times.

How can fighting bulls, torturing and killing them for the sole purpose of selfish pleasure, be regarded as a feast of entertainment? This can only be expected from spirits devoid of values in need of proving their superiority. It would be easier to explain the reason behind a war, than the unhealthy presence of humans cheering on the stands for the art of shedding blood, suffering and inhuman killing methods.

It is an aggravated crime in the eyes of those of us who affirm that animals are precisely nature’s other species, and that humans are not superior beings or have the moral and defensible right to kill them for the only reason that they are capable to do so. In reality, from the perspective of civilized behavior, man is not allowed to kill this way. A civilized being acts according to certain rules of conduct and principles derived from the formative influence of parents and teachers, as well as laws and duties toward fellow beings and the surrounding universe, although bluntly refusing to use its “power” as grounds for barbaric undertakings. I am physically capable of killing another human being, but civility, upbringing and propriety prevent me from actually doing it though never holding back for fear of being sent to prison.

There is no difference between today’s population and the barbarous spectators of the Roman circus twenty centuries ago. Only today, a supposedly more “civilized” audience, though equally blood thirsty, is sitting on the stands and the circus is now called “plaza de toros”. The vile and despicable entertainment continues to fill the plazas with an audience that vaingloriously boasts to having artistic good taste.

When man turns wild, he takes pleasure in immoralities justifying his deviation and hiding behind excuses based on false premises. “Breeding fighting bulls is for the bull to die in the ring”, they argue, or “this breed would be extinguished if there would be no more bullfighting”. Is this excusable? Is the breeding of animals to be tortured for profit acceptable no matter how beautiful? There is no assertive reasoning to justify such immoral behavior.

No one has expressed it better than Dr. Nuria Querol (Spanish biologist): “We anti-species advocates consider unacceptable the arbitrary discrimination of other animals for the only reason of belonging to different species from ours, as moral relevance is not determined by intelligence, sex, race, religion, age or capabilities for knitting or cooking, on the contrary, it is ruled by the capability of feeling pleasure and pain.”

Bullfighters revel in the immunity generated by permanently whining and decaying societies, led by ignorant o psychopaths. This is not to be considered an exaggeration or prove it to me by pointing out where, in the geographic map of power, a statesman can be found who is a righteous and an unselfish person.

These taurine spectacles represent an insane enjoyment for a minority of individuals, who are insensitive to lesser beings’ pain and are the source of refusal, disgust and anger from the more civilized majority, who live by much higher standards with regard to the meaning of what civilized people should be.

Not everyone has fun the same way. It depends on what the person likes, can afford and is appropriate within its conscience and the law. Low class criminals never enjoyed going to the opera and I bet that very few, if any, taurophilous ever enjoy something as beautiful as listening to Maria Callas singing Fidelio.

In Spain, Mexico, France and Peru, such fanatical deviation is disguised by calling the crime “tradition” when, according to reliable surveys, between 80 and 85 percent of their population strongly rejects such substandard procedure. But authorities have always sided with this monumental infamous business and remain deaf and mute.

A while ago, the city of Granollers near Barcelona in Spain, declared itself “animal friendly” and banned “corridas”. As expected, the mayor, Josep Mayoral, received an avalanche of criticism. There is no wonderment as to who could be against this decision. Certainly not sensitive, civilized citizens who willingly stand up against barbaric practices and defend all forms of life

Hundreds of species are extinguished every day from the face of the earth and yet, we are regarded as crazy for defending beliefs of life against cruelty and death. I wonder who could be crazier, the one in favor of cruelty or those who rebuff it. The reasoning behind calling animals’ advocates crazy by these fanatics, is only a declaration of their arrogance, lack of humanity and stupidity: why shouldn’t anybody care if a bull suffers? Hundreds of years of civilization hold the answer to this. To me, it is incomprehensible how the microscopic size of these barbarians’ minds work, daringly bringing forth all sort of unfounded arguments to support and disguise their ignorance, lack of good taste and feelings and, like a heartless killer, awkwardly reminding us what they are capable of.

And, what about those parents who take their small children to watch the ignoble sight of fighting a bull and pass on to them the sickly enjoyment of watching an animal being tortured and bled to death? What sets them apart from those medieval multitudes that acted in the same manner when there was a human execution and the whole town came to watch the beating, hanging, burning or beheading? Could they expect that these innocent children would become better human beings than their forebears and really contribute to the so desperately needed preservation of flora and fauna toward conservation of the planet? They are twisting their minds and committing an atrocity and should be declared incompetent and denied child custody.

There is still hope, whether it is a lot or in small quantities, to redeem the world. Although, it lies only on good natured people, those with magnanimous hearts, the ones who are in favor of life and condemn the destruction of Creation, along with everybody else who takes an active part in the betterment of humanity without taking advantage of it.

It is necessary not to feel others’ pain as somebody else’s pain. The formula for a better way of living is to feel other’s pain as our own. Is this so difficult to understand? Ethics call for all human activities to be acceptable if there is no damage to a third party, even if the said party belongs to the animal species.

There is no more deplorable a sight than a ridiculously attired mockery of a man, dreaming of bravery and artistic talent, who is advantageously fighting a defenseless creature already defeated and subjected by torture.

There are no more heartbreaking connotations than those of the despicable word “torero”.

* Mexican writer

Translation from Spanish Alejandra Díaz-Ceballos

Centros de Acopio de Alimento para perros y gatos

Posted in Uncategorized on marzo 21, 2012 by MundoPatitasAC

Col. Escandon, Delegación Miguel Hidalgo
(a 2 cuadras del metro Tacubaya)
0445528543979

Stand Adopciones Parque México Col. Condesa
Ubícanos todos los domingos a partir de las 13 hrs
sobre la Calle de Michoacán, a un costado del foro de piedra
y de la fuente de cantaros.
Cel. 04455 22195151

Mundo Patitas, A.C., es una Asociación Protectora de Animales a favor
de la vida y sin ánimos de lucro.
Ayúdanos a habilitar nuestra ambulancia de rescate animal y un santuario para animales, a 40 minutos del D.F. http://bit.ly/wJ9WdL

Dona con seguridad en linea vía PayPal o a la cuenta BANAMEX No. 7105092 SUC. 7001 C.I. 002180700171050929 a nombre de MUNDO PATITAS A.C.

Twitter: @mundopatitas
Facebook: mundopatitasorg
Blog: mundopatitasorg.wordpress.com

UNETE y participa con nosotros.

Arma tu propio dispensador de agua

Posted in Uncategorized on marzo 14, 2012 by MundoPatitasAC

Un animal abandonado puede soportar sin comer hasta 10 días, pero sin beber agua sólo resistirá 72 horas…

Te invitamos a sumarte a la campaña que organiza F.R.Y.D.A. para ayudar a perros y gatos en situación de calle, para que no sufran por la época de calor que apenas comienza.

¿EN QUÉ CONSISTE LA CAMPAÑA?

☀ Simple, sólo necesitas un recipiente limpio como una bandeja, un bowl, tupperware o cubeta en la que puedas poner agua agua potable y fresca, que deberás cambiar diariamente.

☀ Colócalo en la puerta de tu casa, en la entrada de tu colonia o fraccionamiento, o en una zona de la calle (siempre donde no le de el sol directo) en donde hayas visto perros o gatos callejeros, para que si tienen sed puedan beber de ella y refrescarse.

☀ ¡Es muy importante que notifiques a tus vecinos! Así evitarás que alguien lo tire o lo encuentre sospechoso, e incluso puede que logres que más gente se una a la causa.

Las altas temperaturas y la sequía hacen que los animalitos necesiten hidratarse más, y podemos evitar que tomen agua sucia de alcantarillas y charcos… A nosotros no nos cuesta mucho darles un poco de agua.

Haz tu propio dispensador de agua

Esta idea es extremadamente simple, y se basa en la misma ley de la física que gobierna a la mayoría de los dispensadores automáticos de agua.

Lo que necesitas:

– 1 bote grande de PVC (con su tapa), de esos de jugo o agua por galón.
– 1 recipiente tipo bandeja (puede ser plástico o de cristal)
– Cinta de aislar (opcional)

PASO 1: Perfora en el bote un agujero con una pluma a unos 3 cm de la base del bote de agua. (ver imagen mas abajo)

PASO 2: Coloca el bote dentro de la bandeja, a una orilla para dejar espacio libre. (Puedes sujetar el bote a la bandeja con cinta de aislar para que no se mueva o se caiga).

PASO 3: Llena ambos recipientes con agua: el bote llénalo completamente y la bandeja hasta que cubra la perforación del bote.

RESULTADO: El agua fluirá automáticamente del bote siempre y cuando el nivel del agua esté por debajo del agujero en la parte inferior. Cuando el agua sale, la presión del aire en la botella disminuye hasta que se aspira en un poco de aire para igualar los espacios (tal como los dispensadores de garrafón). Cuando el nivel del agua cubre el orificio, la presión del aire ya no se puede igualar, por lo que el flujo de agua se detiene.

cuando los perros beban, el nivel del agua bajará un poco, el dispensador regula su presión de aire, y permite que más agua salga.

Agradecemos a Fundación de Respeto Y Defensa Animal que nos haya compartido esta información.